martes, 1 de marzo de 2011

TEXTURAS_ San Sebastian


Queremos presentar San Sebastian de una forma mas cercana a lo que normalmente se conoce, es decir, acercarnos a ella a traves del tacto, de la vista, y de las sensaciones, de una manera muy física.
Sabemos que una ciudad le debe mucho al entorno en el que está desarrollada, a sus recursos naturales  y a los materiales del lugar. Es por eso que la arquitectura tiene mucho que ver con la textura, con el color, con la luz, con la sombra…
Así que nos hemos acercado a cada lugar, para mostrar lo que normalmente se percibe al estar presente en esta ciudad, qué se toca, a qué huele o que se escucha, cosas que normalmente no nos la dice una guía de viaje y que tampoco percibimos en una fotografía panorámica.
Un álbum de sensaciones, que nos aporta una información diferente a la que conocemos y que, sin embargo es muy válida a la hora de conocer una ciudad.

La piedra_Granito
El granito rosado del peine de los vientos, rugoso, natural. Al caminar sobre él, nos hace hacerlo despacio, y coqueto, hace que nos fijemos en él al andar, y que lo admiremos. En ocasiones mojado por el agua del mar. Olor a sal.

El hierro_ Acero corten
Representa la textura por excelencia del Pais Vasco, el color rojo anaranjado, la herrumbre que tiñe de ese color el resto de materiales que le rodean. Al tocarlo nos resulta frio, su color se queda en nuestras manos. Su textura roida por al mar genera claroscuros muy interesantes.

El mar
Un mar en calma que se enfurece con facilidad, creando olas de inmensa belleza. Un mar que en esos días enfurecidos, se vuelve de color blanco. Si nos ponemos frente al mar, su  fuerte sonido, junto con el del viento, nos hace olvidarnos de la ciudad que queda a nuestras espaldas. Nos relajamos, huele a sal.

Lajas de piedra
Muchas de las zonas costeras del País Vasco están constituidas de lajas de piedra casi verticales, que le dan una textura muy especial a la montaña, son casi curvas de nivel verticales, separadas entre sí el espacio en el que cabe una mano. Lo interesante radica en que aunque son próximas entre sí, y tienen la misma piedra como base, los agentes ambientales y las vetas hacen que su color vaya cambiando a la par que su anchura, y generen verdaderos códigos de barras naturales, ya que no existen dos iguales.

Arenisca
El material por excelencia que representa a San Sebastian es la arenisca. La mayoría de los edificios del casco urbano están construidos con este material.

 
El musgo
Al ser Donosti un lugar con mucha humedad, en las zonas sombrías se genera el musgo, siempre al norte. En los árboles, en la piedra, en la pared… el musgo vuelve todo lo que toca en aterciopelado.
La arena
De un color claro y muy fina, se escapa entre los dedos y es mecida por el aire marino. Se nos hunden los pies al caminar y nuestras huellas quedan marcadas solo algunos minutos. La arena solo deja un efímero recuerdo de que estuvimos aquí, en San Sebastian, disfrutando de un día soleado, haciendo un álbum de sensaciones para compartirlo con vosotros.

9 comentarios:

  1. Preciosssoooo!!! en 10 minutos me voy de Donosti y me está dando pena y todo!! de verdad que me ha encantado!! una bonita forma de empezar Donosti!

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  2. Qué chulo! Me encanta!Casi puedo olerlo...

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  3. Lindísimo! qué suave sensación me queda... mmmm... hebéis mecido mis sentidos...

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  4. Lo he sentido como si todavía viviera allí...
    Nunca sabras del todo lo que tuviste hasta que alguien te haga recordar.

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  5. Gracias a todos! la verdad es que se nota que estamos enganchados a esta ciudad, algo tendrá!

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  6. Me ha encantado. Ese gran ejercicio de acercarse a las cosas, adentrarse en otra escala para redescubrirlas de nuevo. Y Donosti es uno de esos lugares para redescubrir sin cesar. Todos los días.

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