sábado, 19 de marzo de 2011

Quiqué? Quibdó


Hay una canción de El Niño Gusano que dice así:
“eres la capital / del peor país del mundo / todos los que allí viajaron / estuvieron de paso”.

Hoy me he propuesto contar algunas cosas sobre mis 4 meses de vida en un lugar extraño.
Este lugar tiene nombre y ese nombre también es extraño: Quibdó.

Tras unas horas frente a un documento de word lleno de líneas sueltas y frases sin acabar me he dado cuenta de que mi proyecto es muy difícil. No sé por dónde empezar, y lo que es peor, sé que cuando acabe me va a quedar la sensación de no haber llegado a transmitir ni la milésima parte de lo que quería.

Bueno… me lanzo a la piscina, de una vez:

Quibdó es muchas cosas y sobretodo Quibdó es lo que no tiene, lo que no hay, lo que no es. Quibdó es la falta y la necesidad: la muerte en la esquina y el hambre en la casa.

Quibdó, en el diccionario, sale como contrario de miedo. Pero extrañamente, también es contrario de valentía. Quizás su sinónimo debería ser indiferencia, que, traducido al colombiano, es descomplicación.
Pero dejemos las aclaraciones lingüísticas.

Quibdó es lo que no es, decía. Y eso es porque Quibdó no es nada. A ver si lo explico mejor:
Quibdó es África, pero está en Colombia.
Quibdó es muy rico, pero tiene a la gente más pobre de América.
Quibdó está lejos de todo, aunque curiosamente tiene muchas cosas cerca.
Quibdó es el lugar más lluvioso del mundo, pero sus casas no tienen agua.
Quibdó es la ciudad más olvidada, aunque todo el mundo la conoce y habla de ella.
Quibdó está en medio de la selva, pero se les olvidó dejar árboles entre casa y casa.

Quibdó, para los que somos de fuera, es un lugar inhabitable.
Quibdó tiene problemas económicos, sociales, físicos, ambientales. Tiene problemas que yo antes no sabía que existían.
(alcoholismo analfabetismo vertidos en los ríos delincuencia familias desestructuradas desplazamiento muerte infantil paramilitares sida embarazos no deseados autodiscriminación robo sistemático de recursos guerrilla economía informal corrupción talas enfermedades)

Quibdó, para los que son de allá, es un lugar maravilloso.
Quibdó es sol, rumba y aguardiente.
Risas despreocupadas, color y más color.
Chirimía, cumbia y currulao (que se baila así agarrao).
Rapimoto por la trocha, canoa en el Atrato.
Plátano verde y maduro, borojó, guama, chontaduro.
Bocachico, tilapia, arroz con coco, pollo criollo.
Lluvia fresca y barro que no mancha.
Vida rápida que nunca pasa.


Eso que se dice, vale más una imagen que mil palabras:


video



Y ahora que ya he terminado de explicarlo vuelvo atrás y releo lo escrito y me doy cuenta de que es imposible saber de qué mierdas estoy hablando. Mejor. Si yo no hubiera estado allí, tampoco lo habría entendido nunca.

6 comentarios:

  1. Es increíble... lo que me has transmitido... qué raro. Y qué intenso. Estoy llorando.

    ResponderEliminar
  2. qué bonito que me digas eso.
    muchas gracias!
    en los cuatros meses que estuve en esa ciudad yo no lloré jamás.
    supongo que nunca me quedaron fuerzas para tanto.

    ResponderEliminar
  3. Es curioso que mientras estudiamos queremos cambiar el mundo, vemos lugares donde podriamos echar una mano y nos encantaria estar ahi con un grupo de amigos para ayudar en lo que fuese...pero me da miedo el futuro, porque supongo que los arquitectos de hoy fueron esos estudiantes bondadosos del ayer..en cambio lo que actualmente hacen son casas para ricos.

    yo no entré en esta carrera para forrarme, yo Jesus Etc, pero puede que el sr. Martínez Sánchez acabe pensando solo en dinero.

    ResponderEliminar
  4. yo también pienso siempre en que me voy a negar a hacer las casas de los amigos de mis padres, los edificios altos típicos de las urbanizaciones, etc etc.
    por eso me fui, porque el tema de cooperación internacional me llamaba mucho. ahora, por suerte a tiempo, me he dado cuenta de que es muy muy difícil, y personalmente no me veo capaz.

    aun así, espero no acabar como tú dices...
    siempre me imagino antes trabajando en la huerta o en la obra que haciendo eso.
    pero es que yo siempre he sido un romántico.

    ResponderEliminar
  5. emocionante video...precioso texto. Salva, ese lugar y esa gente ha tenido que enseñarte mucho. Gracias por querer acercarnos allí. Espero algún día escucharte entre cafés, para ver los gestos que intuyo entre renglones...

    ya ves...nos haces ponernor romáticos a tod@s...(o rimbombantes...ahora que me leo...O.o)

    ResponderEliminar
  6. PRECIOSO todo todito. Y sí, yo te veo más trabajando en una huertita pequeña con tomates, romanticón.
    :***

    ResponderEliminar

ÚLTIMAS ENTRADAS