lunes, 28 de marzo de 2011

El Futuro (así, con mayúsculas) de la Arquitectura

Hace diez días se celebró en Granada el primer Congreso Nacional sobre el Futuro del Arquitecto. Es la última de una serie de acciones que se puso en marcha cuando comenzó la adaptación en el Estado del Espacio Europeo de Educación Superior (consecuencia del Plan Bologna, ya sabéis), y que se ha visto influenciado, entre otras cosas, por la crisis inmobiliaria, que ha afectado muy seriamente al ejercicio de la profesión. No he participado demasiado demasiado en este debate, entre otras cosas, porque las voces discordantes no eran muy bienvenidas; siempre se ha tratado de que hubiera una posición común respecto a este tema, y no sé en vuestras escuelas, o en vuestras ciudades en general, pero en Granada la posición se tomó hace cuatro o cinco años por los que en ese momento representaban a estudiantes y profesionales, y desde entonces se ha movido poquito poquito... también es verdad que la grandísima mayoría de los que participaban en el debate y en las acciones consecuencia de él coincidían fundamentalmente, así que supongo que lo más coherente era mantener el mismo discurso. Pero se hubiera agradecido tener en cuenta otras opiniones, por muy minoritarias que fueran.
Al final, más que opiniones, o por lo menos, opiniones inamovibles, lo que planteábamos algunos eran preguntas. Porque, y esto es exclusivamente percepción mía, parece que se ha tenido muy claro desde el principio qué se reivindicaba, y he hechado muy en falta que se hubiera visto esta crisis como una oportunidad para replantearse las cosas. Para replantear la enseñanza, para replantear el ejercicio profesional, y por qué no, para replantearse qué es la arquitectura. Pero da la sensación de que se ha adoptado una actitud bastante conservadora, o inmovilista (virgencica, virgencica, que me quede como estoy...), como si lo que hubieramos estado viviendo hasta ahora hubiera sido la panacea, con todos los desmanes que ha sufrido este país, con toda la precariedad, como si el modelo de arquitecto del siglo XIX fuera intocable, como si la deriva que sufre la universidad hacia la formación profesional, perdiendo su componente social, no importara... y también olvidándose de lo más importante del Plan Bologna, que es la comercialización de la enseñanza y la investigación. Pero bueno, ese es otro tema.
En fin, que me gustaría saber qué pensais vosotros; yo creo que deberíamos de, ahora que ha pasado lo más crudo (la posibilidad de pérdida de competencias por parte de los arquitectos, que, claro, no se podía permitir en ninguno de los casos...), reabrir el debate de qué es un arquitecto. O si hay que definir qué es un arquitecto, que yo no lo tengo tan claro...

5 comentarios:

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  2. Pablo que serio que te pones cuando quieres...Así así...que haya alguien que nos baje los pies al suelo de vez en cuando...os dejo un artículo interesante al respecto que redactaron Stepienybarnó que como vereís causó mucho debate. Lo cierto es que el futuro está oscuro, pero que no decaiga que pa eso estamos los arkitiriteros...!

    arquitectos y el estado de la profesión

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  3. http://www.laciudadviva.org/blogs/?p=9482

    Otro artículo más que merece la pena. La verdad es que sí hay mucho debate en blogs y tal, pero no sé yo si se trasladará a escuelas y colegios, y sobre todo, haciendo autocrítica.

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