martes, 18 de febrero de 2014

Un día en la montaña. Recuperación del paisaje


Juan Montaña Martín (con Joana Colom Escolà)

Me gusta mucho la arquitectura y me gusta mucho la montaña, por lo que me encanta todo lo relacionado con las construcciones tradicionales, populares, rurales… Creo que en albergan virtudes funcionales y sostenibles que hemos dejado de tener en cuenta. El uso exclusivo de materiales locales convierte la acción de construir en la simple reorganización de los materiales que tenemos a mano.

Serra, es un pequeño municipio valenciano encallado entre las montañas del parque natural de la Sierra Calderona. A pesar de su pequeño tamaño y de la escasa economía más allá de la agricultura, su ubicación en la montaña y su gran proximidad a Valencia hacen que sea un lugar de gran atractivo turístico, especialmente para montañeros de fin de semana. Aunque no exclusivamente, si bien es cierto, su población ha crecido en los últimos 10 años de 2000 habitantes a 3350 aproximadamente. Una cifra considerable, que junto con la gran sensibilidad de la mayoría de arquitectos y empresas constructoras en España de los últimos 20 años, ha provocado un crecimiento urbano descontextualizado, desproporcionado e insensible con su entorno natural. Cambiando un tejido urbano compacto por largas hileras de unifamilares adosadas y solares vacíos. Una arquitectura tradicional local de piedra rodeno por ladrillo barato. Infintas urbanizaciones de este tipo se extienden desde Valencia hasta el final de este pueblito de montaña. Especulación urbanística, nada nuevo que no sepamos ya. Sin embargo, las magníficas vistas al alcanzar una de las crestas de camino al monte del Rebalsadors son para gritar de espanto:




A lo largo de dicho camino, nos fuimos encontrando con varios árboles muertos sobre el suelo, y si uno se fija bien, también puede ver un montón de ramaje seco desprendido de la parte más baja del pino mediterráneo. Había una gran cantidad de ramas, medio secas y podridas que se arrancaban y partían con facilidad. Estas ramas presentan formas orgánicas, con curvas más o menos definidas, que rompiendo por el sitio correspondiente y colocándolas cuidadosamente una enlazada a la otra pueden formar una circunferencia. Si se continúa levantando hiladas de ramas uno se da cuenta que la mejor forma de hacerlo es tratando de no hacer coincidir las juntas entre ramas de una hilada a la siguiente. Trabarlas como si se tratara de un muro de ladrillo para evitar líneas de ruptura frágiles. También se pueden aprovechar los salientes que presentan las ramas para entrelazar con mayor facilidad unas con otras, dándole más uniformidad al muro. 
Así que poco a poco y viaje tras viaje recogiendo ramas fue saliendo lo siguiente.











Una estructura con bastante inercia en todos los sentidos por su forma circular y la buena conexión entre todos sus elementos. 

Una vez resuelta la forma de construir, había que pensar en una puerta para acceder al interior y en una ventana. Un vínculo de conexión entre el interior y el exterior. Recortar un marco en el muro por donde nosotros quisiéramos. Creando una nueva relación entre el observador y el paisaje. Totalmente subjetiva, totalmente crítica.

Así que nos tomamos la potestad para hacer desaparecer todas esas urbanizaciones descontextualizadas, unifamiliares adosados con inútiles jardines de entrada y horribles balcones de balaustrada, y solares a medio construir… Recuperando las vistas de un paisaje que algún día fue.


Un par de dinteles y a cerrar la cúpula rapidito que se iba el sol.















6 comentarios:

  1. Tanto las fotografías como los planos adjuntos son fantásticos. Una reflexión interesante materializada de una forma aún más interesante.

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  2. Que buena manera de pasar el día en la montaña, espero que este cobertizo perdure en el tiempo y sirva de lugar de reposo para el caminante...seguro que saca la sonrisa de cualquiera que pasee por allí y le atrae para descubrir que se siente dentro de ese espacio tan acogedor...
    Zorionak!

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  3. Muy buen proyecto. Mucha conciencia y sencillez de conceptos, cosa no tan fácil...

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