lunes, 11 de marzo de 2013

"Arquitectos sentidos"


Estitxu.Pamplona

Lunes lunero, cascabelero...

Queridos arquitectos; hoy os presento un lugar donde la realidad juega con la ficción, donde la ley de la gravedad está en un segundo plano, donde una persona se siente más humana que nunca, donde un arquitecto disfrutaría como un enano.



Existe un lugar en el que la arquitectura no se ve, se siente.


Unos contenedores metálicos donde se toca y lo suave convive con lo áspero, y lo frío se invade de calor.


Un mundo de telas colgantes, que huelen a esos tiempos muy antiguos, a canela, a naturaleza, a vida.


Un sensitivo laberinto en el que nunca te pierdes, porque ya entraste perdido, y sales encontrado.


Unas flexibles paredes que sostienen pero no aguantan, que suenan a tu paso creando un sonido de tu estela.


Unas habitaciones tan vacías que sabes que están llenas, de ese aire que sólo es tuyo, de ese ambiente que no sabes de donde llega.


Una bañera caliente, blanda, acogedora, moldeable, navegable, donde el placer está asegurado.


Una cocina donde todos los sentidos trabajan por un buen resultado, fruto de tu cuerpo, nada más y nada menos.


Una casa donde es obligatorio ir desnudo, para notar tus pasos, para sentir tus decisiones




Ahora no recuerdo si existía su tejado, pero me lo imagino de nubes blancas, blandas y limpias.

Un hogar lleno de gente que habla a la vez y se escucha, donde las relaciones de dos a dos se convierten en un incesante yo conmigo.

Un micro mundo que no deseas que se acabe nunca, pero como todo, siempre se acaba. Y cuando te ves en la puerta de salida te invade un gran sentimiento de nostalgia, ganas de agarrarte a esas paredes que no te pueden sostener porque debes sostenerte tu mismo, de despedirte de toda ese maravillosa gente que vive allí y ves que quizás fueron fruto de tu imaginación, y sólo eran espejos donde conocer tus otros personajes que viven contigo, dentro de tu propia arquitectura, ganas de hacer una maleta y llevarte parte de las cosas que te enamoraron, pero es un laberinto... ya no puedes volver, deberías esperar unos días y tocar de nuevo la puerta, quizás tengas suerte y alguien vuelva abrirla.


Creo que todo el mundo debería ir a sentir este espectáculo, es un teatro hecho con mucho cuidado y respeto, con mucho gusto y sensibilidad. Siento que vosotros lo disfrutaríais mucho, y creo también que podría aportaros otras miradas interesantes sobre lo necesario e innecesario en una arquitectura, sobre lo esencial para crear un hogar.

http://www.teatrodelossentidos.com/eo/intro.php

A mi realmente me ha parecido el mejor regalo que me he hecho en mucho tiempo.


Texto Estitxu Castellano imágenes galería teatro de los sentidos.

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