martes, 30 de octubre de 2012

La Arquitectura y la Moda con la moda y la arquitectura.




Maia Apaolaza · Donostia



En mayúsculas y minúsculas porque la una y la otra muchas veces coinciden en muchas cosas y comparten teoría y contexto. Egos, glamour, exclusividad y sobre todo la realidad. Las entregas, los presupuestos, la falta de tiempo, la soñada libertad y la realidad del ‘mercado’.

Hoy he tenido la oportunidad de observar el trabajo de una gran promesa de la arquitectura con mis propios ojos y me he sentido absolutamente identificada. Todos estamos igual. Sólo que en moda se llama colección a lo que en arquitectura se llama proyecto.

Voy a hacer un breve resumen comparando nuestros ‘mundos’ para que veáis, como yo, que nos parecemos más de lo que pensáis…

Mi colección empezó con un concurso : http://kutxakulturlana.com/es/kategoria/berriak/






Surgió una idea para el concepto:









Se desarrolló el concepto, colorido y la estética. La mente ya empieza a trabajar en una dirección concreta. Decides para quien diseñas, la persona (en vuestro caso, el espacio) y los valores (sostenibilidad, mercado etc.) que quieres transmitir.


Empiezan los garabatos, que formarán bocetos, que luego serán dibujos y acabarán por ser ilustraciones.






Al mismo tiempo la investigación y búsqueda de materiales para construir las prendas.









Todo esto lleva días de intensa reflexión, de dudas, pero sobre todo mucha emoción e ilusión. Es la parte ‘glamurosa’, la parte que a la gente le gusta ver. No saben que inmediatamente después tienes que sentarte en una mesa solitaria con una calculadora para estudiar presupuestos, pagar facturas, comprar materiales, distribuir tiempo y decir adiós a la vida social porque ahora llega el verdadero trabajo.

Entonces viene el patronaje (cálculo), estudiar el cuerpo (mi terreno, mi espacio), coger el papel, lápiz y la regla (o algunos afortunados el ordenador) e ir haciendo las “vistas” de las piezas de tejido que luego formarán las prendas.







Luego viene la primera prueba, en un tejido cualquiera (barato) que tenga un peso similar a los tejidos finales para ver cómo ha quedado el patrón sobre el maniquí. Corregir, cortar, ajustar, modificar, cambiar y/o sustituir.

Más adelante se cortan los patrones corregidos en los tejidos finales y se hilvanan para ver como reacciona el patrón en la tela final. Siempre cambia, a veces para mejor y otras a peor. Se prueban en una modelo real, a ser posible con un gran espejo (los fallos siempre se ven mejor así) y se vuelve a corregir y/o cambiar.







Finalmente se procede a coser las prendas finales rezando para que no aparezcan nuevos fallos de patrón o confección y tengamos que repetir todo otra vez…

Luego llega la “Operación desfile”. La decisión de los conjuntos, (qué camisa va con qué pantalón), complementos, maquillaje, peluquería, coreografía, escenario, iluminación, música etc…

LUCES, CÁMARA, ACCIÓN.

(Realmente es el escaparate donde expones tus prendas para que gusten y puedan venderse).



Después llegan las ventas y luego su producción que en arquitectura supongo que será la construcción de los proyectos… Cuando el sueño se hace realidad y se convierte en algo muy real.

Hoy por hoy nuestro futuro laboral no promete, pero desde aquí quiero lanzar un mensaje positivo y quiero que miremos hacia el futuro con optimismo y con esperanza. Viene una etapa de cambios y tenemos que estar todos preparados en nuestras trincheras para aprovechar esta gran oportunidad.

¡ÁNIMO CHIC@S, NOSOTR@S PODEMOS!



*texto de Maia Apaolaza, www.maiapaolaza.com
*dibujos y montajes de Maia Apaolaza
*fotografías de Maia Apaolaza, Maria Luisa Echeberria (http://decocinasytacones.blogspot.com.es/) y de búsquedas de internet.

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